La medicina estética no deja de evolucionar. Tratamientos más preventivos que agresivos con los que mostrar nuestro mejor yo y que junto a Croma recogemos para analizar qué es tendencia en medicina estética en 2025.
Vivimos en la era de la medicina regenerativa. Los procedimientos cuyo modo de acción es la regeneración y auto-reparación de los propios tejidos a nivel celular para conseguir un mayor estímulo en la síntesis de colágeno y elastina, mayor tensión, luminosidad y calidad de piel, constituyen la mayor tendencia en el panorama de la medicina estética.
Como explica la Dra. Gema Pérez Sevilla, experta en medicina y cirugía estética facial y colaboradora de Croma, por medicina regenerativa se entiende “el conjunto de tratamientos de medicina estética orientados a la regeneración de los tejidos de modo fisiológico, sin aumento de volúmenes ni huella estética (sin productos rellenadores externos al organismo). Se basa en la estimulación de las células que producen el colágeno, la elastina y el ácido hialurónico natural, así como la estimulación de la microcirculación de la zona para un mayor aporte de oxígeno y nutrientes en la piel, de modo que podamos contrarrestar el deterioro de la misma mejorando su calidad”.
Polinucleótidos
El tratamiento de 2025, que ya se hizo fuerte en 2024, son los polinucleótidos (PN), principal exponente de la medicina regenerativa. En palabras de la Dra. Elena Caride, especialista en medicina estética y formadora de Croma, “son componentes de ADN altamente purificados, extraídos de la trucha asalmonada, que estimulan la reparación celular, la regeneración de los tejidos y promueven la síntesis de colágeno y elastina. Son antiinflamatorios, antioxidantes, poseen efecto hidratante y restablecen el equilibrio de los melanocitos, por lo que unifican el tono”. Cuentan, además, con gran respaldo científico, años de experiencia y poseen diferentes aplicaciones, desde el contorno ocular, al rostro, el cuello y escote, zonas corporales (como la cara interna de los brazos, manos, abdomen o rodillas) y el cabello (regeneración capilar).
Exosomas
Extraídos de células madre, son pequeñas vesículas de origen vegetal o animal que participan en la comunicación intercelular, imita la regulación de los procesos naturales y responden a las necesidades de la piel a la hora de restaurar su equilibrio, regenerarla y rejuvenecerla, de manera cero invasiva. En el caso de EXO/E, los exosomas de Croma Pharma, se trata de células 100% vegetales; su protocolo incluye 32 millones de vesículas extracelulares y han demostrado además efectos antiinflamatorios y antioxidantes en vitro. Se aplican de manera tópica (sin agujas, por tanto) y en consulta, a través de un preparado en sérum. Para la Dra. Elena Caride, es un procedimiento ideal combinado con otras técnicas realizadas en clínica, y totalmente seguro. “A día de hoy sabemos que juegan un papel fundamental en la comunicación intercelular. En el caso de Croma Pharma, se trata de exosomas de origen vegetal que han demostrado potentes efectos antioxidantes”
Huella estética positiva
La medicina estética actual busca una huella estética positiva, es decir, un impacto en el rostro positivo, en base a resultados naturales, donde el producto se reabsorbe pasado el tiempo de acción y no deja residuos; así son los polinucleótidos o los exosomas.
Sin volúmenes extra
Los tratamientos 2025 abogarán por mantener las proporciones, la expresividad y los volúmenes naturales y no tanto por aquellos que buscan la transformación, como sucede en ocasiones con los rellenos.
Tratamientos seguros y de calidad
No es negociable: la medicina estética del presente y futuro tiene como premisa la seguridad y la calidad por encima de todo. En base a esa huella estética positiva, al reconocimiento de la comunidad científica, la práctica, la formación y la experiencia de primer nivel. Croma, por ejemplo, lleva más de 40 años fabricando ácido hialurónico, el cual, como todos sus productos, cumple con los más exigentes estándares de seguridad y calidad.
Procedimientos de “lunch time”
O lo que es lo mismo, aquellos que te puedes hacer un día laborable a la hora de comer y volver al trabajo sin necesidad de coger baja, porque no necesitan convalecencia; son nada o mínimamente invasivos. Y a su vez, con los mínimos efectos secundarios (en todo caso, un posible enrojecimiento o una leve inflamación que desaparecen en unas horas).

