Hay arrugas de expresión y hay arrugas de sueño, y estas últimas son las más evitables. El centro de belleza Germaine Goya revela los ocho factores que aceleran el envejecimiento cutáneo mientras dormimos y cómo neutralizarlos sin renunciar al descanso.
¿Sabías que la forma en que duermes está directamente relacionada con el envejecimiento prematuro de tu piel? Existen dos tipos de arrugas: las de expresión, causadas por los movimientos faciales del día, y las que se forman durante el sueño, que son en gran medida evitables. Si eres de las que cuida su piel con esmero cada noche, presta atención: puede que estés deshaciendo parte del trabajo sin saberlo.
Los 8 hábitos nocturnos que arruga tu piel
1 – Dormir boca abajo es la postura más perjudicial. Obstruye los folículos de la piel, afecta a la circulación y favorece la retención de líquidos, lo que explica ese rostro hinchado y las bolsas de los ojos al despertar.
2 – Dormir de lado provoca arrugas en pómulos, barbilla y escote por la presión continua contra la almohada y la torsión de la piel entre las sábanas.
3 – El surco nasogeniano es una de las zonas donde más se intensifican las arrugas prematuras. Dependiendo del lado en que se duerma habitualmente, un lateral de la cara envejecerá más rápido que el otro.
4 – El escote merece atención especial. Dormir con los brazos unidos contra el pecho genera arrugas características con forma de abanico, muy difíciles de corregir una vez establecidas.
5 – Dormir boca arriba es la postura recomendada: favorece la respiración y elimina la presión sobre la piel del rostro, previniendo la formación de arrugas de sueño.
6 – La ropa de cama importa más de lo que parece. Las fundas de almohada y sábanas de seda o raso son las más respetuosas con la piel. El algodón, aunque es el tejido más habitual, se adhiere más a la piel y genera mayor fricción.
7 – Masajear el rostro cada noche es tan importante como desmaquillarlo. La cara acumula tensiones musculares diarias que, sin tratamiento, favorecen la aparición de arrugas prematuras. Un automásaje en cara y cuello antes de dormir marca la diferencia.
8 – Las arrugas del sueño se distinguen de las de expresión porque son verticales en cara y cuello, y en ambos sentidos en el escote. Suelen aparecer a partir de los 30 años, cuando el cuerpo reduce su producción natural de ácido hialurónico, por lo que incorporar tratamientos con esta sustancia resulta especialmente recomendable.
La solución: ácido hialurónico sin agujas

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