Son muchas las personas que usan mal su protector solar. ¡Y no lo saben! Tenemos pruebas y aquí reunimos los seis pecados capitales que cometes al aplicarte tu fotoprotector y hacen que te quemes.
Begoña Gómez, experta en tratamiento de Yves Rocher, repasa los gestos erróneos que repetimos verano tras verano y que reducen la capacidad protectora de los productos solares. ¿Te sientes identificada?
Vuelves de vacaciones y aún te queda protector solar
Como señala Begoña Gómez, “para que el fotoprotector sea efectivo hay que aplicar 2 ml de producto por cada cm2 de piel. Multiplica la superficie cutánea y las veces al día que deberías reaplicar el producto y calcula. Un envase no puede durarte todo el verano”.
Primero extiendes toalla. Después, “te echas crema
Lo ideal es aplicar el protector solar en casa, antes de salir hacia la playa. “Los filtros químicos necesitan ese plazo de tiempo para penetrar bien en la piel y comenzar a actuar”, explica la experta.
Si es waterproof, no hace falta volver a aplicarlo después del baño
¡Error! No es solo el agua. La leyenda waterproof solo hace referencia al tiempo que el fotoprotector es eficaz aun estando dentro del agua, pero como explica Gómez, “hay que añadir el roce de la arena, las olas… y no podemos confiarnos. Siempre al salir del agua, hay que reaplicar el protector solar”.
Lo vuelves a aplicar después del baño con la piel mojada
“Hay que esperar a que la piel esté completamente seca antes de volver a extenderlo, de otro modo es imposible que los activos penetren en la piel y sean efectivos”, aconseja la experta.
Con “echarte crema de sol” una vez, es suficiente
“Si pretendes pasar el día al sol hay que reaplicar el producto al menos cada dos horas, aunque no te bañes ni te duches”, recuerda Begoña Gómez.
Utilizas el mismo protector solar en cuerpo y cara
Como detalla Gómez, “los protectores solares faciales están enriquecidos con activos que previenen las manchas o frenan el fotoenvejecimiento y, además, se adaptan a cada tipo de piel (seca, sensible, grasa…), los corporales suelen resistir mejor a la fricción y se presentan en formatos que facilitan la aplicación por cualquier zona”.

