Vuelta a la rutina: cada generación tiene su propia barrera para hacer deporte

Paseos por la playa, rutas de montaña y días de piscina desaparecen en septiembre junto con el verano. Un estudio revela que el motivo por el que dejamos de movernos cambia según la edad y la etapa vital de cada persona.

El verano suele traer consigo un cambio de ritmo. Paseos por la playa, excursiones, días de piscina, rutas por la montaña o simplemente más tiempo al aire libre hacen que muchas personas incorporen movimiento a su día a día casi sin proponérselo. Sin embargo, cuando terminan las vacaciones y vuelven el trabajo, las clases y las obligaciones cotidianas, esa actividad espontánea suele desaparecer.

Pero la vuelta a la rutina no afecta a todos por igual. Según el estudio “Radiografía del bienestar emocional y el deporte en España”, impulsado por Nara Seguros, marca de seguros de salud, vida y ahorro, las principales barreras para mantenerse activo cambian en función de la edad, la situación laboral y las responsabilidades personales.

Los jóvenes, atrapados en rutinas sedentarias

Para muchos jóvenes, septiembre supone volver a pasar buena parte del día sentados, ya sea entre clases, horas de estudio o jornadas laborales poco activas. De hecho, el 45,1% de las personas de 18 a 29 años señala los estudios o trabajos sedentarios como una de las principales barreras para moverse más en su día a día, un porcentaje que llega al 59,5% entre los estudiantes.

Junto al carácter sedentario de sus rutinas, entre los jóvenes también aparecen otras barreras: el 22,6% señala la falta de compañía o de un entorno social que fomente la actividad física, el 14,4% considera que la falta de recursos representa una limitación y el 10,8% reconoce que no dispone de suficiente información sobre qué deporte se adapta mejor a sus necesidades.

Los cuidados familiares, el freno de uno de cada tres adultos con hijos

Conforme avanzan las etapas vitales, las barreras también cambian. Entre las personas con hijos menores de 18 años, el 35,1% señala las responsabilidades familiares y los cuidados como uno de los principales obstáculos para mantenerse activo, frente a apenas el 7,5% registrado entre quienes no tienen hijos. En una etapa marcada por la conciliación, el trabajo y la organización del hogar, encontrar un espacio para el movimiento puede resultar especialmente complejo.

Las molestias físicas ganan peso a partir de los 60

La vuelta a la rutina también plantea desafíos diferentes entre las personas mayores. El 23,1% de los mayores de 60 años señala el dolor, las lesiones o las molestias físicas como una barrera para mantenerse activo, frente al 17,9% registrado en el conjunto de la población. Esta diferencia pone de manifiesto la importancia de adaptar el tipo de ejercicio a las capacidades de cada persona, priorizando actividades que permitan conservar la movilidad y el bienestar de forma segura.

Cinco claves para no perder el movimiento tras el verano

Ante este escenario, desde Nara Seguros recuerdan que la vuelta a la rutina no implica recuperar de golpe la intensidad del ejercicio, sino encontrar fórmulas para que el movimiento siga formando parte del día a día:

  1. Recupera el hábito poco a poco. No hace falta volver el primer día al mismo nivel de actividad que antes de las vacaciones. Comenzar con objetivos realistas facilita mantener la constancia.
  2. Aprovecha el movimiento cotidiano. Caminar parte del trayecto al trabajo, subir escaleras o levantarse periódicamente durante la jornada ayuda a reducir el tiempo de inactividad sin reorganizar toda la agenda.
  3. Adapta la actividad a tu momento vital. La mejor rutina no es la más intensa, sino la que encaja con la realidad de cada persona: las necesidades de un estudiante, una familia con hijos pequeños o una persona mayor son distintas.
  4. Busca apoyo en tu entorno. Practicar actividad física con amigos, familiares o compañeros puede facilitar mantener el hábito, especialmente entre quienes encuentran en la falta de compañía una barrera para empezar.
  5. No intentes compensar el verano en una semana. Mantener una actividad moderada y constante resulta mucho más eficaz que iniciar rutinas excesivamente exigentes que terminan abandonándose al poco tiempo.

“La vuelta a la rutina también es una oportunidad para recuperar hábitos saludables de forma progresiva. No se trata de encontrar más horas libres, sino de integrar el movimiento en la vida cotidiana y adaptarlo a las circunstancias de cada etapa. Cuando el ejercicio deja de verse como una obligación y pasa a formar parte de la rutina, es mucho más fácil mantenerlo en el tiempo”.

Written By
More from Ana García
¿Tu pelo necesita un RESET?
Lo estás pensando y lo sabes: tienes que visitar a tu peluquero....
Read More
0 replies on “Vuelta a la rutina: cada generación tiene su propia barrera para hacer deporte”