Gafas progresivas: o cómo puede cambiarte la vida ver bien de cerca y de lejos a la vez

Ver bien es un lujo. Lo sabemos. Y tener la vista graduada puede suponer más quebraderos de cabeza de lo que pensamos: más aún cuando nuestro problema es de lejos y de cerca. Por eso te contamos como unas gafas progresivas pueden cambiarte la vida. ¿Quieres saber más?

A partir de cierta edad, nuestra vista se complica. Por lo general, todas las personas desarrollan vista cansada o presbicia: el ojo ya no puede enfocar a diferentes distancias. Y para muchos es más tedioso de lo que parece: ya que utilizan dos pares de gafas que van intercambiando y en ocasiones, sobre todo en determinadas circunstancias, como es la conducción, puede ser complejo. ¿La solución? No es nueva, pero sí que genera cierto desconocimiento: unas gafas progresivas.

Son ideales para aquellas personas que a un defecto visual habitual –como sería miopía, hipermetropía o astigmatismo–, se suma la vista cansada. Pero no solo para ellas, también cuando únicamente suman presbicia y no quieren tener que “quitarse-ponerse” unas gafas. ¿El motivo? Las gafas progresivas, y concretamente sus lentes, están diseñadas para que puedas ver de lejos, de cerca y en distancias intermedias al dividirse la lente en parte superior, media e inferior. Miller & Marc, especialistas en este tipo de monturas y lentes, nos explican mejor cómo son y cuáles son sus ventajas.

¿Por dónde miro con unas gafas progresivas?

Es la primera pregunta que solemos hacernos, ya que al incluir todas las distancias en la misma lente, en los bordes laterales aparecen unas zonas donde la visión es algo borrosa. En lentes de tecnología más avanzada, se consigue reducir al máximo las aberraciones de esas zonas laterales. Para evitarlo, has de comportarte tal como haces para mirar en cualquier tarea de tu rutina diaria: sea arriba para coger algo de un armario alto, sea abajo para ponerte los zapatos. El funcionamiento de las gafas progresivas es el mismo, se trata de hacer coincidir la mirada con el punto correspondiente a la zona que quieres enfocar:

Mira por la parte superior de la lente para ver de lejos (de frente, como hacemos al mirar el horizonte), por la parte inferior para ver de cerca (como hacemos instintivamente cuando queremos leer, que bajamos la mirada). En la zona intermedia entre lejos y cerca encontraremos progresivamente todas las distancias intermedias. Por eso mismo se llaman progresivas.

Ventajas de las gafas progresivas

Seamos sinceros: no siempre han sido algo “positivo”. En 1986, cuando se lanzaron, tenían muchos más inconvenientes ya que eran excesivamente caras, no se conseguían buenos resultados de visión y había que usar “gafotas” enormes. En 2018 (hace relativamente muy poco) la tecnología dio un giro 360 y se consiguió hacer desaparecer casi por completo los mareos y reducir su tiempo de adaptación de semanas a días. Es más, la mayoría de las personas se adaptan espontáneamente y su precio es más económico, es habitual encontrar promoción en gafas progresivas. Estas son solo algunas de su ventajas:

  • Tienes todo en un solo par. No tienes que usar tres gafas: para lejos, para cerca y para distancias intermedias. Además, el óptico le puede dar preferencia a la zona de visión que más necesites.
  • Ventaja estética.  A diferencia de las bifocales, con las progresivas tienes visión continua entre distintas zonas visuales, sin que por fuera se note nada. 
  • Ahorras. Sí, ahorras, porque seguro que también has oído hablar de que las gafas progresivas son caras, pero… ¿y comprar tres gafas, una para cada distancia? Las cuentas salen.
  • Visión nítida y clara siempre. Con las progresivas ves bien siempre. En cambio, las de cerca nunca las tienes a mano cuando las necesitas, y si las has olvidado en casa y quieres ver el móvil, te va a resultar complicado. Si usas gafas progresivas tienes un problema menos.
  • Para casi cualquier graduación. También en distancia intermedia, ideales para trabajar en el ordenador.

Como desventaja, algunas personas tardan en adaptarse a coordinar la mirada, ya que solo hay que mover los ojos, no la cabeza. Pero una vez “se aprende dónde mirar”, todo cambia y das la bienvenida a la comodidad.

¿Qué diferencia hay entre las gafas progresivas y las bifocales?

“Bi” significa dos, lo que indica que una lente bifocal sólo consta de dos zonas de visión. Por un lado hay una zona de gran tamaño para la visión de lejos, y por otro, en la parte inferior del cristal, hay un área destinada a la distancia de cerca, que facilita la lectura, la escritura y el trabajo manual. 

Lo que no ofrece una lente bifocal, comparada con una progresiva, es el rango de visión intermedia. Para poder ver bien en las distancias intermedias, la persona debe o acercarse al objeto o alejarse de él, para poder verlo por la zona de visión lejana. Por lo general, se verá desenfocado todo lo que esté a una distancia de entre 50 cm y dos metros respecto a los ojos.

Quien ha usado bifocales con anterioridad sabe bien que este tipo de cristales exige más trabajo por parte del usuario, por lo que al cambiar a progresivas apreciará mejor las ventajas de tener todas las distancias en una sola lente.

¿Qué tipos de cristales progresivos existen?

Actualmente hay lentes progresivas de fabricación estándar y de fabricación digital, siendo éstas últimas de alta gama y las que podrás encontrar en Miller & Marc. Su tallado es mucho más preciso y, por eso, se pueden personalizar para cada usuario. Normalmente existen tres categorías: básico, digital freeform y personalizado. ¿La diferencia fundamental? La amplitud de los campos visuales que consiguen y la calidad de la visión. El nivel básico corresponde con las lentes de fabricación estándar. Las lentes fabricadas digitalmente, con tecnología freeform, logran mayores campos visuales y una progresión más suave y confortable. Además, se reducen significativamente las aberraciones laterales. Cuanto más pequeñas son esas aberraciones laterales, la visión es mejor y más natural, y por tanto más fácil es la adaptación.

Si aún tienes dudas, programa una cita en una de nuestras ópticas asociadas, y un profesional óptico de confianza te lo explicará más en detalle y te asesorará de forma personalizada.

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